Yo.. Sí, yo te quiero.

Hacía tiempo que les juro no me sentía así. Mis amigos dicen que nunca hablado tanto de alguien, pero no lo puedo evitar. Cuando lo miro juro que un torbellino de emociones se desenvuelve en mi interior, sonríe y no puedo sacarme esa imagen de la cabeza. Está en mí todo el tiempo, para cualquier cosa su recuerdo entra en mi cabeza. Cuando me mira, y me sostiene esa mirada... ¿Les puedo explicar con palabras lo que siento? Yo creo que es muy complicado, pero algo en mí crece y crece cada vez más. Pero aún así no logro entenderlo. Soy buena descifrando gente, mirando su comportamiento, adivinando sus pensamientos. Pero con él no puedo, hay algo en él que lo hace diferente. Y no hablo de esos ojos cafés, que para cualquier serían comunes, pero para mí son los mejores; ni de ese cabello negro que pareciera que no te peina jamás pero que siempre tiene un mismo estilo; ni esa ceja poblada que se enarca cuando lo reto o uso mi sarcasmo. Ni siquiera que es tan alto y hace que con tenerlo a mi lado me sienta protegida. Simplemente es él, su esencia, su sonrisa... ÉL ES QUIEN ME ATRAE. Será tal vez su sonrisa acompañada de tu risa, será tal vez que a mí me hace sonreír y reír sin razón. Tal vez será que cada vez que le hablo mi estómago tiene una fiesta en su interior, mis intestinos se mueven cada vez más rápido y mi corazón amenaza con salir de mi pecho. Las palabras que brotan de sus labios, con un significado especial. Sus altibajos emocionales ocultos, que en un momento me puede tener babeando por él y al siguiente odiándolo. Su capacidad de controlar mis acciones. Le prefiero a él, aun sabiendo que está lejos. Aunque tenga a alguien esperando por mi. A él porque sé que es el único causante de la gran sonrisa que hoy adorna mi rostro. Me devolvió las ganas de escribir, entonces si mi inspiración está aquí es porque quiere hablarte de él. 
La atención que pone a mis palabras mientras le hablo, es admirable, así como también la importancia que da a las cosas que para mi son importantes. Esa manera tan suya de hacerme reír, de hacer que le crea, que desee hacer cosas que de alguna otra manera, nunca hubiera querido hacer. 
¿Alguien adivina algo? Sí, estoy enamorada. 
No busco a alguien que me entienda, no, hace tiempo dejé de querer eso; tampoco busco a alguien que aguante mis cambios de humor bruscos y mis malcriadeces. No quiero que siempre me de la razón o que diga que siempre hago lo correcto. No quiero que llame justo a la hora en que prometió llamarme o que me escriba mensajes de texto todo el día. No busco a alguien que todo el tiempo intente no discutir… ¡No! Busco a alguien que no me entienda, pero que a pesar de eso crea que lo que digo tiene una razón de ser, si aguanta mis malcriadeces ¡está loco! Porque de pronto estoy bien y al segundo siguiente estoy mal. Sólo necesito que me diga: “tranquila, piensa bien las cosas”, y me dé un abrazo. Si me sorprende con sus llamadas y mensajes de texto, ¡no puedo pedir algo mejor! Discutir hace a una pareja más fuerte, tener diferencias nos fortalece. No busco al hombre perfecto, de hecho, te he estado buscando a ti todo este tiempo, sólo tú.



''Y no me importa si se acaba el mundo allá afuera. Tú..sólo no te separes de mi.'' 


1 comentario:

  1. Un Gran y bonito Texto, expresivo y dedicado.Felicitaciones.. puedes comentarme algun dia que puedas por facebook escribo reflexiones tambien. Saludos.

    Samuel Alejandro Diaz

    ResponderEliminar