Qué me importa.

A los 13 años tuve mi “primer amor” y con él, mi única relación seria y sin duda tormentosa. Creo que fue a esa edad que comenzó todo, nunca terminó. Inseguridades, celos, infidelidades, besos y manos. Mi alma quedó totalmente destruida y lloré como nunca, inocentemente pensando que eso la arreglaría. Ahora camino como si nada hubiese pasado, pero sí pasó. Curiosamente, el aire nunca me faltó. Sorpresivamente, seguía viva.
A veces amas en cantidades colosales y esa persona se mete en ti y cava. Cava. Cava. No se detiene y ¡pum! se va. Se te olvida, obvio. Ni lo extrañas por mucho. A lo mucho la vida de dos perros. Extrañas que el hoyo que dejó, esté lleno.

Soy de las que piensa que estar enamorada es una maldición. Se olvidan de ti y te olvidas de ti y eso no es lo peor. Piensas que todo lo patético que haces es amor, confundes la costumbre y la ilusión con todo, menos con la lástima que realmente es. Olvidas tu orgullo, tu dignidad y tu autoestima. Disfrutas el cautiverio de tu pareja si los celos ganan dentro de ti. Es una crueldad tremenda pensar que eso es felicidad.
Podrá parecer lo que sea, pero no me he rendido. Y muchas veces quiero. Cuando alguien no me interesa, me voy, ni siquiera estoy, no pierdo mi tiempo, sigo mi camino... Cuando alguien me interesa es todo diferente. Estoy dispuesta a hacer lo que sea, ¡es tan patético!, pero llego a mentir, llego a fingir. Llego, incluso, a ser.
Pero ahora soy fuerte y mantengo mi criterio, a menos que de verdad me demuestren que estoy mal.
Si ahora doy poco, es porque alguna vez di demasiado. Podrá parecer que nada me importa… y a veces así es.
No estoy, en lo absoluto, interesada en sentir dolor, planeo protegerme a mí misma más que a cualquier cosa.. Y no es por orgullo o dignidad, simplemente mi alma no aguantaría más dolor. Mi cuerpo no aguantaría tanto pesar. Mi corazón no puede ya seguir latiendo en pedazos. Prefiero resignarme que cortarme las manos con trozos de una posibilidad fallida. Aun así sonrío cuando esa persona hace algo lindo y mis ojos casi desaparecen. Quisiera poder cambiar la realidad de que las cosas terminan. Pero no puedo... Y lo acepto, y... Está bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario