Cuanto que aprendí.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades. Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener la dicha de llamar a alguien "Amigo". Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aprendí que ver una buena película puede darme una tarde agradable, que aprender a aceptarme como soy me puede ayudar a no sentirme tan sola, que no puedo cambiar lo que pasó pero puedo dejarlo atrás, que las cosas que te pasan y que te duelen, siempre te dejan una enseñanza y está en ti aprender de ella.. que nunca es tarde para decir “lo siento” y “perdón”.. Que puede doler, o simplemente no remedia todo el daño hecho pero sé que después me voy a sentir mejor, aprendí lo confortante que se siente un abrazo de papá o mamá cuando tenía miedo, o simplemente cuando sentía que necesitaba sentirme amada, que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo con un pequeño detalle que casi siempre no cuesta nada. Que niños y abuelos son aliados naturales.. Que nunca es tarde para decir la verdad (por más dura que esta sea), y que tampoco es tarde para enfrentar a quien le hice daño; si aquélla persona te quiere te sabrá entender y perdonar.. Que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea, que me hubiera gustado tener la experiencia que tengo ahora cuando era más chiquita, seguramente no habría dejado pasar tantas oportunidades y que ahora entiendo que eso es imposible, y que solo me queda aplicar mis experiencias y no perder la oportunidad de encontrar a un amigo.. Que si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.. Aprendí que amé menos de lo que hubiera debido. Y hoy… me doy cuenta de que todavía se amar, amo y soy amada... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad... Aprendí a no dejar de mirar hacia el futuro, que debo darme ánimo y pensar que todavía hay muchos buenos libros por leer, puestas de sol que ver, amigos que visitar. Un hombre, un día, un lugar, un momento para recordar y la bendición de un amor…Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar, Descubrí que tengo mucho para aprender, y que no importa la edad que se tenga; aun estás a tiempo de cambiar las cosas y ser feliz... Aprendí, que todavía tengo mucho… mucho… mucho… que aprender. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario